The Brandery…
Escrito por alberto.sanz, el 7 julio 2009Hoy estuve en The Brandery, era su primer día por lo que seré prudente en mis comentarios y ya veremos el Jueves si sigo igual, pero tampoco puedo callar mi primera impresión:
Creo que se han cometido demasiados errores en esta feria como para que las cosas salgan como se merecen los expositores, el sector y la propia ciudad de Barcelona.
Para empezar a una semana de la feria todavía no se sabían los expositores de la misma y no sé cuando van a concienciarse los organizadores de que ellos no son la feria, que la feria es la suma de las marcas expuestas, que el público asiste o no a una feria en función del interés que le genere lo que en ella se exhibe y tanto secretismo no es bueno para la feria, ¿ para que voy a organizar mi visita a un sitio si no sé lo que veré ? Se acabaron los tiempos en los que simplemente el nombre de una ciudad o de un recinto era suficiente, demasiados varapalos han hecho al visitante precavido y antes de ir a una feria quiere saber porqué va, y más ahora con la cantidad de oferta ferial que existe.
Subía por el paseo central del recinto, desde las torres de la entrada hasta las escalintas superiores, los Pabellones permanecían cerrados, la mañana era gris, con ese tinte litúrgico y triste que dan las nubes a las mañanas de verano, y una sensación de nostalgia me traía el eco de la reina a los oídos, la innombrable, la que se nes fue ( ver posts ). Recordaba el bullicioso pasillo central, las sonrisas por la calle, las peleas de pavos reales por lucir más y más mientras subía sólo hacia la feria.
Al final de una escaleras interminables en esta mañana de verano estaba la feria, toda en blanco y negro ( con una web toda en marrón, que alguien me lo explique ), unos containers blancos flanqueaban la entrada, como símbolo irrefutable de modernidad, entrabas y a la izquierda había un escenario, a la derecha pufs y sofás de exterior, en el centro bidones pintados de blanco, mesas flanqueadas por bares y chiringuitos, pero no se oía reir a nadie, la gente tomaba el café, con calma, discretamente, como desubicados en ese espacio tan moderno, tan “inn” pero que no sentían.
Entrabas en la feria, atravesando un tubo de proyecciones sobre tela que debían tener como objetivo …, ser un tubo de proyecciones sobre tela, y dabas a un hall todo negro desde el que se accedía al pabellón, porque por más que lo disfracemos era un Pabellón, escaso y solitario, en blanco y negro ( y la web y la imagen seguía siendo marrón y yo buscando un mapa).
Los expositores permanecían en sus stands, ajenos a tanta modernidad post-moderna, copia, no-imitación de la reina, la innombrable, el mismo formato que la que se nos fue.
Si no fuera porque la gente no se veía feliz, porque los pasillos no estaban abarrotados, si no fuera porque había pocas marcas, buenas, ilusionadas, con novedades pero pocas, tal vez, y solo tal vez, hubiese pensado que estaba en bread and butter, pero no, estaba en The Brandery, un nuevo concepto de feria que copia un concepto de otra feria, hace una mala imitación y no consigue transmitir la misma energía ni ilusión, y digo: puñetas, yo no quería esto para mi ciudad, pero bueno, es el primer día, igual me tengo que comer mis palabras, ojalá
Etiquetas: barcelona, ferias de moda, the brandery

The Brandery es el misterio, la feria invisible, nadie sabía nada y la web no decía nada. Es la gran desconocida tanto para expositores como para visitantes.
The Brandery ha perdido su gran oportunidad, la de ser la feria referente en moda urbana del Sur de Europa acompañando a la marca Barcelona (que lástima tener una marca tan fuerte y una feria tan débil). Tantos posibles expositores extranjeros que no han acudido a Bread & Butter y no han sido capaces de exponer en The Brandery porque no han sido capaces de resolver el misterio!
Sumemos a ello la no publicidad realizada,que imagino debe ser un nuevo sistema de marketing para lanzar una feria. De hecho, ayer pude escuchar en RAC1 declaraciones de expositores que se quejaban de eso y de la nula asistencia de visitantes extranjeros. Claro, es normal, si los españoles no somos capaces de leer el pensamiento de los organizadores los extranjeros todavía menos.
Sigamos así y se resolverá el misterio: desapareceremos del sector ferial